lunes, 20 de julio de 2015

¿Cuál es el sistema de la Red Alimentaria en Europa?

Fuente: Cocinascentrales.com

En el año 1979 la Comisión y los países europeos crearon el RASFF, debido a un problema que surgió con unas naranjas que provenían de Israel y contenían mercurio. Este sistema sirve para intercambiar de manera voluntaria información rápida y eficiente sobre alimentos y piensos, con el objetivo de anticiparse a los riesgos en el ámbito de la seguridad alimentaria y evitar que perjudiquen a los consumidores. El Reglamento (CE) nº 178/2002 constituye el fundamento jurídico de este Sistema, mientras que los artículos 50, 51 y 52 de dicho reglamento establecen el ámbito y los procedimientos que debe aplicar el RASFF. 

El Sistema incluye una red en la que participan los Estados miembros, así como los países del Espacio Económico Europeo y la Asociación Europea de Libre Comercio (EEA-EFTA), la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Comisión, que es la responsable de la gestión del Sistema. El sistema está formado por diferentes puntos de contacto en todos los Estados miembros, así cuando se produce un problema con algún alimento en un país, éste se lo comunica a la Comisión y es ésta la que evalúa dicha información y la divulga al resto de los Estados miembros. Existe un punto de contacto de esta red de alerta por Estado miembro, en España el punto de contacto es la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

Desde su creación el RASFF proporciona una de las herramientas más importantes para garantizar la seguridad de los productos que consumimos. El rápido intercambio de información que se consigue con este sistema ayuda a los Estados miembros a reaccionar y tomar decisiones rápidas cuando se produce un riesgo para la salud de las personas proveniente de alimentos y piensos.

El RASFF comprende diferentes niveles de información:
• Notificación de alerta: sobre riesgos graves de alimentos o piensos que se encuentran en el mercado. Existe la necesidad inmediata de adopción de acciones.
• Notificación de información: se envían cuando el riesgo ha sido identificado, pero la acción inmediata por parte de otros Estados miembros no es necesaria, bien porque el producto todavía no se puede encontrar en el mercado o bien porque el riesgo es de carácter no grave. No existe necesidad de acción inmediata, pero sirve para prevenir situaciones futuras.
• Notificación de rechazo: este tipo de comunicación corresponde a productos rechazados en la frontera de la Unión Europea cuando se comprueba que representan un riesgo para la seguridad alimentaria y se les da otro destino o son destruidos.
• Noticias: información sobre seguridad de los alimentos que se considere de interés transmitir a los miembros de la Unión Europea.
• El flujo de información que se produce en este sistema se plasma muy bien en el siguiente esquema:


Fuente: Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria 

A partir de mayo de 2003, la Comisión empezó a publicar semanalmente en el sitio web de la Dirección General de Salud y Protección de los Consumidores un informe que contiene información acerca de las notificaciones. En estos informes se publican datos del tipo de producto, del problema detectado, del origen del producto y del Estado miembro del que procede la notificación, pero no se publican los nombres de las empresas implicadas en estos productos para evitar la histeria generalizada y la publicidad negativa que se podría generar. Sin embargo, el tipo de información que se publica depende del caso, ya que si hay que alertar a la población de que no consuman un determinado producto se dará la máxima información sobre éste. Si estáis interesados en conocer las notificaciones de alerta de cualquier producto comercializado en la Unión Europea, existe una página web en inglés donde se puede consultar.

Por poner un ejemplo, en el año 2009 hubo un incremento significativo de las notificaciones con respecto al año 2008. Dos tercios de las notificaciones de alerta correspondieron a productos originarios de la Unión Europea y los riesgos más notificados se debieron a la presencia de microorganismos patógenos, alérgenos, metales pesados y micotoxinas. En cuanto a las notificaciones de rechazo, el porcentaje más elevado de este tipo se debió a la presencia de micotoxinas en concentraciones demasiado elevadas, mientras que la mayoría de las notificaciones de información hicieron referencia a productos procedentes de países terceros.

Por todo lo explicado en este artículo, podemos concluir que el intercambio rápido de información de todos los Estados miembros ha supuesto un importante paso en la mejora de la seguridad alimentaria, y con ello, de la seguridad de las personas.